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miércoles, 11 de mayo de 2016

Es arte efímero lo mío

No entiendo de casi nada, mucho menos de pintura o escultura; lo que si tengo claro es,  que en cuestiones de arte, me guío por las sensaciones. Si  viendo  un cuadro  o escultura  consigo atravesar la frontera entre mirar y admirar, para mí la obra es válida. Ocurre  lo mismo cuando escuchamos canciones en un idioma que no comprendemos. 


Pero hay cierto tipo de esculturas, pinturas y músicas que bajo mi punto de vista no se las puede calificar de tales.


Y de eso va hoy mi relato:


¡Es arte efímero lo mío!

Todos los días o casi todos, alguna vez no lo consigo debido a que mi cuerpo y mente no están preparados, hay una fuerza en mi tal,  que me obliga a caminar por entre  los senderos sinuosos  del arte. Un arte grandioso, a mi entender   más en tamaño que en calidad;  porque esta última virtud,  debería ser juzgada por quien  la observa y de momento no estoy preparado para mostrarla.

Esa fuerza de la inspiración me obliga a dejar todo lo que esté haciendo  por importante que esto fuera, y rápidamente  hace aislarme de todo bullicio, de todo ruido, de toda mirada perturbadora.

Con la postura del pensador de Rodín  (Eso si es arte) vienen a mí todas las musas a empujarme.


 En algunos casos esa fuente de inspiración fluye en  gran mesura y  sin apenas esfuerzo consigo realizar  mi  obra,  que aunque para mis ojos  siempre es  grande, la considero inconsistente.  

En otros el esfuerzo es tal que duelen hasta las entrañas, “Sangre sudor y lagrimas” como diría Churchill ante la Cámara de Los Comunes durante la 2ª Guerra Mundial. Esto te hace estar más orgulloso de la obra acabada

Pero ya os he dicho,  mi arte es efímero y en el mismo momento de la concepción,  llega el abandono y la despedida, Esperando  la luz de un nuevo día, en el que con fuerzas renovadas se origine  un nuevo alumbramiento.



 ! Á bientôt ¡Parte de mi ser.
 Y se perdió por entre las tolvaneras acuáticas, describiendo una elipse a su paso, al igual que Alicia al caer por el agujero de la madriguera, cuando perseguía, ensimismada " pa sus adentros”, al Conejo Blanco de ojos rojos.

 Tan solo queda ya, mi rubrica en el papel de seda donde escribo.

 Esta descripción me ha salido un poco lírica, lo cierto que más bien ha sido dramática por el esfuerzo y un poco épica porque he tenido que empujar la obra acabada con mi lanza. La he diseñado con tales proporciones, que en los giros vertiginosos quedó varada. Los que son legos en arte no se darán cuenta que ha sido cercenada en parte.


 ! No va a ser todo perfecto!


©Giliblogheces


Toni eres mi inspiración 


Música de acompañamiento: 




1 comentario:

Blogger dijo...
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