lunes, 23 de enero de 2017

!Qué mal me veo!

Esta es una de esas veces que no tienes nada que decir, nada que hablar, nada que contar, pero no tienes nada, nada mejor que hacer... O quizás si, pero no tienes ganas.

Es una de esas jornadas en que tu mente anda en la misma tonalidad que el cielo tristón que durante el día insiste en no dejar salir al sol, enfriándote hasta la ganas de vivir, y que durante la noche te remueve los sueños sin descanso; no hasta tal punto de dejarte sin respirar, pero si, y por pequeños instantes robándote el resuello y el sosiego.

Tendrá que ser así... No es la primera vez...

Y es que a veces cuesta tanto...

Un mal momento todos lo tenemos, pero siempre el propio  es el peor y desde la perspectiva de los demás, solo es la queja propia de un ser inmaduro...¿Pero qué me vais a contar?.. La mano que toca mi frente para ver si tengo fiebre no tiene el brazo tan largo.

Lo dejaré pasar,... si ahora me tapo fuertemente con las sabanas y me enrosco hacia mi mismo, logrando imitar la forma de una ensaimada mallorquina, ( de esas que van rellenas de cabello de ángel), a lo mejor puedo conseguir que el cabrón de Morfeo deje de alimentar los sueños de los Reyes y Emperadores ,maldita falta les hace a ellos , y se digne en abrazarme; no se yo... con los antecedentes que tiene;  aunque siendo sobrino carnal de Tanatos, miedo da.
Ya casi ,de entre todos los Oneiros,si tengo que elegir a un ángel   para que deje sus cabellos dentro del bollo de mi cuerpo, prefiero, entre la multitud engendrada por la incansable actividad sexual de Hipnos y Pasítea, a Iquelo; lo de contar ovejas, creo que por ahora ,es inofensivo.

¡ Ya esta la puta oveja negra tocando las narices!.
¡ No hay manera!

Me levantaré a mear.



©Giliblogheces



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