sábado, 15 de octubre de 2016

Por unas décimas. ( Epigrama a un onanísta )


Andando yo un día  fuíme
 a mi amada convenciendo
por los caminos abriendo
ejercicio que redime
de la carne que te oprime
del sofoco que te sana
ejercicio que sin gana
haces con poca fatiga
con la edad  que ya te obliga
aunque sea tan de mañana.



 A mi lado ir no quería
ni levantar de la cama
lo que para ella era un drama
 para mi fue una alegría,
un anhelo, que cumplía
poder  juntos en pareja
sincronismo que despeja
mentes de todo pecado
mano a mano con tu amado
fuerte brazo te proteja.

Alegres en nuestra dicha
en pleno calentamiento
vimos otro adiestramiento,
un atleta haciendo chicha
golpeteando su picha
con su musculoso brazo
dándose él solo un gustazo
¨¡Oh Dios mio!, un onanísta
en  pleno ejercicio egoísta
sacándose  brillo al  mazo


Lo de andar por el sendero 
trocose en veloz carrera 
no fuera que nos ungiera 
con su savia el pajillero 
apurando con esmero 
entre arbustos y rastrojos 
sin dar crédito a los ojos 
del éxtasis prolongado
con la mano provocado
por los dedos en manojos


Y aquí va la moraleja
 unos hacen el intento
perdiendo casi el aliento
mientras otro se  despelleja
sin fatiga y sin pareja.
¿Es el mismo resultado ?
¿Es el deporte adecuado?
De principio y de salida
la misión esta cumplida
y corriendo se ha acabado.

©Giliblogheces



Nota: Genéricamente, una décima en poesía, es una estrofa constituida por 10 versos octosílabos. La contribución de Espinel fue fijar la estructura de rimas de la décima en abbaaccddc. La rima es consonante. Aquí he escrito cinco DÉCIMAS ESPINELAS. Junto al soneto, es la composición  para mi más perfecta para un poema y en este caso para  un epigrama. Además es un hecho verídico.








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